Colección de Isabel García Ramírez.

Yo de niña era muy feliz, era una chavala muy risueña. Esa bici era de mi hermana, que iba con ella a trabajar a Tepesa. Yo trabajaba en Sevilla con una señora mayor y me iba todos los días en bicicleta, que a mi me encantaba. Un paseíto ¿no? Por lo menos eran 6 o 7 kilómetros. Siempre por el carril y por los Bermejales “palante”, que lo que había era campo. Luego por la Avenida de la Palmera. Nada, por ahí no había nada. Solamente campo, eso era lo que había. Pero a mi la bici es que siempre me ha encantado. Hasta hoy, que me sigo dando mis paseítos con ella.