Colección de Carmen Camacho Serrano.
Mi experiencia en Tepesa fue muy buena porque yo empecé rellenando aceitunas, que era un trabajo muy duro, pero luego me llevaron a la cadena. Yo estaba en mi sitio para comprobar si los botes de aceitunas estaban bien tapados. Si estaba abierto algún bote tenía que sacarlo y ponerlo aparte. Allí estaba muy bien, pero luego cuando me quedé embarazada de mi hijo me tuve que salir, porque mi marido no quería que trabajara más. Bueno, eso era muy normal por aquel entonces, aunque ahora nos parezca raro.




