Colección Familia Morales.

Yo soy la del centro. Nuestra familia lleva 55 años con un comercio abierto en el barrio. Al principio estaba en el número 97 y se vendían macetas, gallinas y huevos. Poco a poco, empezó mi madre a poner cosas de droguería, de mercería, regalos, perfumería, artículos de bebé, ropita. De todo. Nos decían el mini Corte Inglés. El barrio ha tenido siempre muchos negocios. La propia calle Guadalajara, Almirante Argandoña o las plazas tenían muchísima vida. Ahora es difícil, hay mucha compra por internet. Me da pena porque se pierde la vida en la calle. Los pequeños comercios son la alegría de un barrio.