Colección de Esperanza Pozo Hidalgo.

Mi madre llegó a Bellavista en 1950 porque la trasladaron desde su estanco de la Puerta Jerez. Vino para un año y el estanco tiene ya 75, imagínate. Ella siempre ha sido una mujer luchadora y muy trabajadora. Se quedó sin madre muy jóven y se hizo cargo del estanco junto con mi abuelo. Luego, con 49, se quedó viuda con tres hijos y siguió  al frente del negocio. Fíjate tú que ella no quería jubilarse, para ella su estanco era todo, así que siguió trabajando hasta los 74 años. No había manera de quitarla de su mostrador, siempre en la calle Almirante Argandoña número 19.