Colección de Rosa Marrufo Cantón.
Mi familia ha tenido siempre pescaderías en el mercado de Bellavista. Mi padre, Juan Marrufo Estévez, trabajaba de mozo en una pescadería del mercado de la Encarnación y entonces lo trasladaron al de Bellavista. De eso hace 54 años. Se compró los puestos y ahora los llevamos mi hermana y yo. En el antiguo mercado era horrorosa la cantidad de gente que venía y la de pescado que se vendía. No es como ahora. Ahora tenemos que trabajar mucho con el móvil, con el WhatsApp, publicar estados, llevar los pedidos … Se trabaja mucho más y se vende menos. Cada vez es más difícil sacar adelante un pequeño comercio, con lo que este barrio ha sido, que daba gloria pasear por la calle y ver tantas tiendas abiertas.




