Colección de Carmen Benítez Cruz. 

Esto era un taller de corte y costura para niñas que tenía una vecina en una salita de su casa. Todas las alumnas éramos de Bellavista. Allí nos enseñábamos a coser. A mano, era todo a mano. A lo que aprendí le he sacado rendimiento porque he estado cosiendo para la calle hasta que nació mi nieto. La foto es de la despedida de mi tía Angelita, que se iba a vivir a Lérida. Por eso teníamos allí tantos botellines. En Barcelona vivía ya una hermana de ellas y se fueron la familia entera, y allí viven todavía. Mucha gente del barrio se fue en esa época, sí. Otra tía mía también emigró a Barcelona.