Colección de Trini Camacho Serrano.
En Bellavista antes no había actividades para las mujeres. Muchos bares, muchos clubs deportivos, pero de mujeres no había nada. Puri Marín y Áurea Chacón, trabajadoras de Uralita, fueron las promotoras de la Asociación. Empezaron a reunirse en la casa del pueblo de la calle Enamorados. Un día vinieron a mi casa a contarme y yo me apunté, empecé a colaborar y hasta hoy. Las mujeres entonces éramos muy sumisas, todo el día metidas en casa. Fue un cambio muy grande, porque nos quitamos los miedos que teníamos y encontramos un espacio donde poder desarrollar las cosas que nos interesaban a las mujeres del barrio.




