Colección de Mari Carmen Martín Bermúdez (Carmela la poeta).

Del almacén de aceitunas Tepesa tengo yo muy malos recuerdos porque la encargada me cogió manía y me echaba los botes para atrás. Las que trabajábamos de boteras teníamos que colocar las aceitunas con su pimientito y bien enfiladitas en el bote, para que se viera bonito. El día que la encargada no quería que ganase nada me devolvía los botes, y el que te devolvía no lo cobrabas, porque trabajábamos por cuenta. Cada bandeja de botes tenía un precio. Tantas bandejas hacíamos, tantas bandejas cobrábamos, así que figúrate tú el plan. Además me cotizaban media jornada nada más. Lo pasé mal trabajando allí en Tepesa.