Colección de Ángeles García Aguilar.

Yo soy la de las gafas y esto fueron unas clases de cocina que se daban al lado de la iglesia del barrio. Aprendíamos a guisar. Se hacían platos y luego se sorteaban y a la que le tocaba se lo llevaba para casa. Pero luego ya dejamos de sortearlos y nos los comíamos allí mismo, después de las clases, porque siempre le tocaban los platos a las mismas y algunas no comíamos nada. Las clases las organizaba Acción Católica, porque ni Cáritas existía. Venían señoras del centro de Sevilla que se ofrecían para enseñarte a cocinar y a coser. También nos dieron puericultura. Y no se pagaba nada.