Colección de Carmen Benítez Cruz.
Tepesa era un almacén de aceitunas que estaba enfrente del cuartel, pasando los pisos de la Uralita. Yo trabajaba de botera, metiendo las aceitunas en botes. El dinero que ganaba, como todas las mujeres, se lo daba a mis padres. Yo le di el sobre del dinero a mi madre hasta la semana que me casé. Dejé la fábrica estando ya embarazada, porque entonces no había donde dejar a los niños y cuando nació mi hijo ya me tuve que quitar de trabajar. Es que se entraba a las 7 de la mañana y se salía a las 6 y media de la tarde. Parece que estamos hablando de hace 500 años, pero no, no hace tanto tiempo que esto era así. Es que no hace tantos años para la evolución tan grande que hemos dado en todo.




